No
te imaginas lo mucho que me cagas en este momento.
Y
aún más me odio a mi mismo
Por
saltar de un sentimiento a otro,
De
la atracción y el ímpetu de estar cerca de ti
A
un dolor en el estómago que me aleja
Y
me hace no querer verte, escucharte, pensarte.
Ayer
sin querer te buscaba, necesitaba verte a los ojos,
Fingir
un momento que mirándote así
Imaginarías
todo lo que pasa dentro
Una
breve mirada por un alivio de horas.
Lo
que pasa es que mi cabeza es traicionera y saboteadora
Te
he besado, me has matado, te he jurado, me has amado, me has negado;
Por
dejar volar mi mente unos minutos.
Y
sigo siendo presa de este, a veces don, a veces castigo o simple chaqueta
Que
me hace ver señales, leer subtextos, interpretar hasta el color de tu corbata,
Descifrar
tus movimientos, cuestionar tus coqueteos, repasar no una ni dos,
Muchas
veces, nuestras interacciones, desde el buenos días
Hasta
mi estúpida decisión de traerte un regalo de navidad.
Y
sin desviarme del tema, me cagas mucho en este momento,
Porque
no puedo evitar pensar que sabes la medida
Para
sacar provecho o para en caso necesario
Ser
tan grosero como para no mirarme como sabes.